Los 4×4 en la mira de Europa y Venezuela comienza a dar ejemplo.

         Parece casi increíble para alguien que viene de Venezuela que existan tantas restricciones para los vehículos 4×4 alrededor del mundo. Particularmente en España son cada vez las acciones que se emprenden desde organismos gubernamentales y ONG’s ecológicas en contra de estos vehículos y de la practica de este deporte.

            Esta claro que Europa está mucho más avanzada en temas ecológicos, y hoy en día hay una fuerte apuesta por la reducción de las emisiones de gases. En España uno de los aspectos a resaltar en el catálogo de un vehículo son las emisiones de CO2, y este sin duda es un elemento a considerar a la hora de comprarlo. En España existe el impuesto sobre vehículos que se cobra anualmente y que varía según el año, la cilindrada y las emisiones de gases del vehículo, y puede llegar a superar los 200€. Quizás para alguien que tiene un Mercedes con 300 caballos da igual, pero para alguien que tiene una Merú diesel del 98 pagar 189€ al año sólo de impuestos termina pegando en la cartera.

            Adicionalmente las organizaciones ecológicas (Greenpeace, etc) realizan constantemente actividades en contra de los vehículos 4×4. Para los ecologistas es incomprensible que un vehículo 4×4 circule por la ciudad, y peor aún es que circule por vías abiertas y terrenos off road. Pareciera que entre tantas acciones se tranca el juego para los entusiastas del 4×4, y lo peor del caso es que aún hay más cosas.

            Preparar un 4×4 en cualquier lugar del mundo requiere básicamente una cosa: presupuesto; pero en España además de un buen presupuesto es necesario adaptarse a los estándares que establece el estado y armarse paciencia. Cualquier modificación del vehículo debe pasar una homologación la cual lleva tiempo y por supuesto dinero. Una modificación tan sencilla como puede ser cambiar los cauchos originales (unos 255 por ejemplo) por unos 265, ya exige la revisión de un ingeniero y la certificación de que este cambio no afecta el desempeño normal del vehículo. Una vez pasada la revisión colocan en los papeles del carro que está aprobada y así con cada cambio o accesorio que se quiera poner.

            La concepción del 4×4 aquí no está tan orientada al típico “rustiqueo” que suele verse en Venezuela. Aquí el 4×4 cada vez más toma un enfoque de viajes de largo recorrido, incluso fuera de España, que además de ser mucho más interesantes y enriquecedores permiten hacer un uso real del vehículo 4×4. En pocas horas, según de donde se salga, se puede llegar hasta Marruecos, Túnez, Libia, Mauritania, Argelia, etc. fuera de España las posibilidades son infinitas y el intercambio cultural es realmente sorprendente.

            Para los amantes de este deporte no existen restricciones que quiten las ganas de viajar y de llegar a los lugares más recónditos a bordo de nuestros vehículos. Cada vez que llegamos a un sitio nuevo o regresamos de un viaje, así sea con el carro golpeado, sabemos que el esfuerzo valió la pena. Lo malo es que aquí es España con tantas regulaciones terminan acabando con esa magia a los pocos días de volver a la realidad y ver que la gente te mira como un extraterrestre por tener un carro con un snorkel, una viga o tan solo unos cauchos sobre medida y ver que el estado y las organizaciones ecologistas cada vez cierran más puertas.

             Estas acciones tienen que estar presente y es evidente que el planeta nos lo exige, conseguir el balance perfecto siempre es difícil y por eso el reto para los amantes del 4×4 es buscar cada vez más opciones de turismo sostenible e involucrar nuestra pasión con ayudas sociales y no sólo con el disfrute. En Venezuela se está despertando esta conciencia de forma espontánea y esto sin duda es un gran ejemplo para Venezuela y el mundo.

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