Guanarito y los Esteros de Chiriguare

Aceptando la invitación de los amigos de la Corporación Portugueseña de Turismo, nos enrumbamos a esa maravillosa tierra donde haríamos un recorrido lleno de costumbres y tradiciones propias de esos predios llaneros.

Pasamos por Guanare solo como punto de encuentro y abastecimiento, para seguir al sur del estado y llegar a Guanarito, un pueblo que encierra en sus calles costumbres del llano adentro portugueseño. Una vez allí nos detuvimos en casa de la Sra. Juana Seijas,  para degustar su famoso “pan de horno”, el cual  fabrica de forma artesanal en un horno ubicado en el patio de su casa. Allí nos explico detalles acerca de los ingredientes y el tiempo de cocción que emplea, para crear esta maravilla que se come en casi todo el territorio, siendo pocos los que han tenido el privilegio de disfrutar observando en vivo la elaboración por tan expertas manos. Luego visitamos a otros vecinos de la zona, la Familia Gudiño quienes de hace ya muchos años elaboran las llamadas “campechanas”; hamacas de cuero de ganado que son una tradición llanera ancestral. Allí compartimos sus anécdotas y cuentos del  Sr. Antonio Gudiño con ya casi 100 años de edad.  De allí nos retiramos a descansar en la Hacienda El Porvenir, donde el Dr. Carlos Flores nos brindo toda la hospitalidad que caracteriza el gentilicio llanero, y nos mostro parte de la hacienda, la cual es un centro de recría  de ganado de calidad por transmisión embrionaria, siendo sus ejemplares campeones nacionales y reconocidos internacionalmente, lo que demuestra sin duda la calidad de ganado que existe en el estado y en el resto del país.

Temprano nos dispusimos a seguir nuestro recorrido no sin antes desayunar en la lunchería “Mama Coro”, cosa que nuestros anfitriones, el equipo de la Alcaldía de Guanarito, tenían planeado antes de partir a nuestro destino; los esteros de Chiriguare.

Emprendimos el recorrido por una vía engranzonada rodeada de inmensas sabanas con pastos y grandes rebaños de ganado, cantidades de aves revoloteaban a nuestro paso, la  inundada sabana y el camino empezaron a imprimir adrenalina en la conducción, pues al salir de la vía principal hacia los fundos dificultaba el avance, pero eso no impidió que lográramos llegar al Fundo Tierra Negra, donde el Sr. Edgar Dorantes nos esperaba con un sabroso almuerzo que compartimos todo el grupo junto a su amable familia. Allí entregamos unos donativos de ropa y comida que el equipo les llevaba para contribuir con su hospitalidad.  Aquí en su casa dejaríamos los vehículos y seguiríamos en el remolque de un tractor y otros a caballo, pues para llegar a las lagunas del estero de Chiriguare el camino estaba muy inundado y en precarias condiciones lo que impediría el avance en los carros.  Atravesar el sinuoso bosque y recorrer la sabana inundada a bordo del tractor fue para muchos una gran aventura. Poco a poco salimos a la extensa llanura y encima del tractor podíamos darnos cuenta de cuan enorme es la sabana, del agua salía el pasto y en este se escondían algunas aves que se espantaban a nuestro avance; parecía mas bien que íbamos en una lancha mas que en un remolque de tractor ya que estábamos rodeados de agua y pasto, estábamos en el corazón de los esteros de Chiriguare,  refugio de fauna establecido el 26 de mayo de 1974 según Decreto Nº 109.  Es una paraje de una singular belleza con sus espejos de agua distantes escondidos en el horizonte, en las zonas mas altas se ven algunas reses y caballos, aves que nos pasan como investigando quienes somos, solo se ve llano e inmensidad, allí disfrutamos de esa paz extraña que nos rodeaba y poco a poco comenzamos el retorno a donde estaban los carros, esa gran llanura nos siguió acompañando largo rato hasta que nuevamente entramos al bosque, fue una gran experiencia haber estado en el estero de Chiriguare. La noche nos acompaño de regreso a Guanarito donde nuevamente descansaríamos en la hacienda El Porvenir, el día había sido “full aventura” y todos estábamos algo cansados.

En la mañana recogimos todos nuestros enceres pues ya al finalizar el recorrido del dia seguiríamos a casa. Desayunamos una vez mas donde Mama Coro, y fuimos a visitar los Morrones, unos promontorios de tierra que se alzan en el terreno y que datan de tiempos de antes del descubrimiento, se dicen fueron hechos por los indígenas que habitaban estas zonas. Allí se encuentran restos de vasijas de barro y en su sima se puede divisar todo el territorio circundante, en este lugar un gran rebaño de ganado se acerco y rodeo los vehículos como retando a estos intrusos en su territorio, fue un momento único que puso fin a nuestro recorrido por estas tierras llaneras en el corazón del estado Portuguesa en la que disfrutamos su grandeza indómita, y comprendimos un poco mas de la vida del llanero, al compartir de cerca las experiencias y las anécdotas de su gente que viven en esta tierra, que nos identifica y nos invita a visitarla para descubrir lo maravilloso de nuestro país.

Queremos agradecer a la Corporación de Turismo del Estado Portuguesa CORPOTUR , al equipo de personal de la Alcaldía de Guanarito que nos acompaño y a todas esas personas que nos brindaron su hospitalidad y atenciones para poder realizar este recorrido.

Fuente: KTQMENE.COM

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